Esta organización, dedicada al robo, secuestro y extorsión violenta, fue desarticulada tras una serie de siete allanamientos realizados en diferentes sectores de la ciudad.
Durante el operativo, las autoridades detuvieron a 11 personas, incluyendo 10 hombres y una mujer. Entre las evidencias incautadas se encontraron cinco armas de fuego ilegales, chalecos antibalas, radios, celulares, equipos relacionados con la Policía y el Dicrim, además de otros objetos vinculados a sus actividades delictivas.
Asimismo, se confiscaron cinco vehículos, compuestos por tres motocicletas y dos automóviles, que la banda utilizaba para perpetrar sus crímenes. Este operativo representa un paso significativo en la lucha contra la inseguridad en la región, destacando el esfuerzo conjunto de la Policía Nacional y el Ministerio Público.
