Como Presidente de la República Dominicana y con un profundo sentido de responsabilidad histórica, me dirijo al pueblo dominicano para anunciar un conjunto de quince (15) medidas firmes, necesarias y en algunos casos dolorosas, con el único propósito de garantizar la seguridad, el orden, el respeto a la ley y la defensa inquebrantable de nuestra soberanía nacional.
Estas decisiones se toman en un contexto sumamente delicado, donde la situación en Haití ha sobrepasado los límites del deterioro institucional, convirtiéndose en una amenaza directa para la estabilidad de nuestra nación. El caos en ese país hermano ha generado una migración desbordada e irregular que impacta nuestras comunidades, nuestro sistema hospitalario, nuestras escuelas y la economía dominicana. Ante este desafío, no hay espacio para la indiferencia, y mucho menos para la inacción.
De todas las medidas anunciadas, una de las más contundentes es la aceleración de la construcción del muro fronterizo, complementada por el reforzamiento inmediato con 1,500 nuevos soldados en la línea limítrofe, que se suman a los 9,500 ya desplegados. Esta acción va más allá del simbolismo: es una decisión estratégica para blindar la frontera y enviar un mensaje claro y firme a quienes pretenden desestabilizar nuestro territorio o violar nuestras leyes.
> “Las bandas criminales haitianas no encontrarán refugio en nuestra tierra. La violencia que destruye a Haití no cruzará a la República Dominicana.”
Esta frase no es una advertencia retórica. Es una declaración de principios y de acción. Por eso he instruido al Ministerio de Defensa para que inicie de inmediato la licitación que permitirá sumar 13 kilómetros adicionales al muro ya existente. No es un simple muro físico: es una barrera contra el desorden, contra la ilegalidad y contra el peligro que amenaza a nuestra nación.
La soberanía no se negocia. El orden no se posterga. La patria se defiende.
Estas 15 medidas no responden a impulsos ni a presiones externas. Responden al deber de proteger a nuestro pueblo, de garantizar que los derechos de los dominicanos no sigan siendo desplazados, y de actuar donde por demasiado tiempo hubo silencio y omisión.
Hoy, más que nunca, afirmo con convicción que este es el momento de actuar, de unirnos y de mostrar al mundo que la República Dominicana tiene el coraje de proteger lo que con tanto esfuerzo hemos construido.
Resumen de las 15 medidas del Presidente Abinader para enfrentar la crisis haitiana:
1. Cierre inmediato y total de la frontera en caso de que las bandas haitianas avancen hacia territorio dominicano.
2. Suspensión indefinida de visas para ciudadanos haitianos.
3. Refuerzo militar en la frontera, con el envío de 1,500 nuevos soldados.
4. Aceleración de la construcción del muro fronterizo, incluyendo 13 km adicionales.
5. Creación de un cordón de seguridad militar y policial en zonas estratégicas del país.
6. Control estricto de los hospitales públicos, priorizando a los ciudadanos dominicanos.
7. Revisión de permisos laborales y migratorios otorgados a ciudadanos haitianos.
8. Vigilancia y fiscalización de empresas que contraten inmigrantes ilegales.
9. Repatriación inmediata de extranjeros en situación migratoria irregular.
10. Instalación de centros de detención migratoria temporales cerca de la frontera.
11. Intensificación del patrullaje conjunto entre Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
12. Control estricto en terminales de transporte y puntos de acceso al país.
13. Despliegue de drones y tecnología de vigilancia para monitorear la frontera.
14. Colaboración internacional con organismos aliados, sin comprometer la soberanía.
15. Creación de un comité de seguimiento nacional, encabezado por el Ministerio de Interior y Policía.
