El presidente electo Abelardo De La Espriella envió un contundente mensaje a los principales cabecillas de las disidencias armadas en Colombia, afirmando que durante su eventual gobierno no habrá negociaciones con grupos ilegales que continúen ejerciendo acciones violentas.
Durante una entrevista concedida a la revista Semana, De La Espriella mencionó directamente a alias “Calarcá” y alias “Iván Mordisco”, asegurando que su administración adoptaría una política de firmeza frente a estas organizaciones.
“Conmigo no hay ningún tipo de negociación. Se someten o les doy de baja”, expresó el mandatario electo, al tiempo que afirmó que declararía como objetivos militares a los principales líderes de estas estructuras armadas ilegales.
El dirigente sostuvo que su estrategia de seguridad estará enfocada en combatir las organizaciones criminales responsables de delitos como el narcotráfico, la extorsión y los ataques contra la Fuerza Pública y la población civil.
Las declaraciones han generado diversas reacciones en el ámbito político y social, al plantear un posible cambio en la política de seguridad y paz aplicada en Colombia durante los últimos años.
