La embajadora de Estados Unidos expresó su preocupación por lo que calificó como un progresivo deterioro de la libertad de expresión, al advertir que las restricciones al debate abierto y al ejercicio de este derecho fundamental pueden debilitar los principios democráticos.
La diplomática señaló que la libertad de expresión constituye uno de los pilares esenciales de toda sociedad democrática, al permitir el intercambio de ideas, la crítica y la participación ciudadana sin temor a represalias.
Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente debate sobre el respeto a los derechos fundamentales y el fortalecimiento de las instituciones democráticas, resaltando la importancia de proteger este derecho como garantía de una sociedad libre y plural.
