Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader realizó este lunes un recorrido por el sector Nuevo Amanecer, ubicado en el municipio de Los Alcarrizos, tras los daños provocados por una vaguada que impactó la zona, afectando a cientos de familias.
Durante la visita, el mandatario supervisó de primera mano la situación y las acciones de respuesta ejecutadas por el Gobierno, al tiempo que aseguró que se están destinando recursos de emergencia para asistir a los afectados. Informó que se está distribuyendo comida en lo inmediato y que, una vez disminuyan las aguas, se procederá con la entrega de enseres y electrodomésticos a las familias perjudicadas en todo el país.
El presidente destacó que previamente se habían asignado fondos para intervenir estas áreas vulnerables, recordando que el año pasado se dispusieron alrededor de 90 millones de pesos, los cuales fueron adelantados. Asimismo, indicó que con el presupuesto complementario se destinarán más recursos al ayuntamiento para continuar los trabajos de canalización de cañadas.
Abinader explicó que las inundaciones están vinculadas al desbordamiento del arroyo Lebrón, por lo que, en coordinación con el cabildo, se desarrollan intervenciones tanto en grandes como pequeñas cañadas, incluyendo la cañada Jicaco. Señaló que ya se han construido dos puentes en la zona de Pedro Brand y que los trabajos continuarán en los sectores más vulnerables.
Además, anunció que visitará otras localidades afectadas, como Montellano e Imbert, en la provincia de Puerto Plata, donde también se han registrado importantes daños.
De su lado, el alcalde de Los Alcarrizos, Junior Santos, calificó la situación como sin precedentes en más de 50 años, atribuyendo el problema principalmente al arroyo Lebrón. Informó que, con el respaldo del Gobierno, se ejecutará un proyecto de canalización con muros de gaviones como solución definitiva.
El edil explicó que la cañada Jicaco, de aproximadamente dos kilómetros, ya cuenta con más de 600 metros encajonados, y que parte de las inundaciones ocurrieron en medio de estos trabajos. Asimismo, indicó que en la desembocadura de esta cañada se han destinado unos 7 millones de pesos para indemnizar a familias cuyos hogares fueron demolidos para la construcción de un parque.
Santos detalló que actualmente se intervienen 36 puntos críticos mediante canalización de cañadas y construcción de puentes tipo cajón, en un municipio que cuenta con unos 83 kilómetros de cañadas. Precisó que unas 1,800 familias resultaron afectadas en Nuevo Amanecer, 300 en La Islita, 1,250 en Brisa del Lebrón, 47 en La Fe y entre 25 y 30 familias en otros sectores.
En el recorrido participaron funcionarios de distintas instituciones, incluyendo la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (DASAC), la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) y la Comisión Presidencial de Apoyo al Desarrollo Barrial, quienes coordinan las acciones de respuesta en la zona afectada.


