República Dominicana.– El caso de Rudy Candela volvió a generar conmoción en la opinión pública luego de que un tribunal dictara prisión preventiva contra el hombre acusado de causarle la muerte durante un conflicto familiar ocurrido en la provincia Hato Mayor.
La medida fue impuesta por el Juzgado de la Instrucción del Distrito Judicial de Hato Mayor, que ordenó tres meses de prisión preventiva contra Andrés Benítez, conocido en la comunidad como “Marino”.
De acuerdo con el Ministerio Público, el imputado, de 58 años, es señalado como el principal sospechoso de la muerte de Ruddy Merisu, un joven evangelista ampliamente apreciado en la comunidad rural de Jalonga.
Las investigaciones preliminares indican que el hecho ocurrió dentro de la residencia de la víctima, ubicada en la comunidad La Jaiba, en medio de una fuerte discusión familiar que habría escalado hasta convertirse en una agresión violenta.
Según testimonios recopilados por las autoridades, el joven predicador resultó gravemente herido durante el incidente y posteriormente perdió la vida, provocando consternación entre familiares, vecinos y miembros de congregaciones cristianas de la provincia.
Rudy Candela era conocido por su participación activa en actividades religiosas, encuentros juveniles y labores sociales en comunidades vulnerables de Hato Mayor. Personas cercanas lo describieron como un joven tranquilo, respetuoso y dedicado a la fe cristiana.
Durante la audiencia, representantes del Ministerio Público sostuvieron que existen evidencias suficientes para vincular al acusado con el hecho, razón por la cual el tribunal consideró pertinente imponer prisión preventiva mientras continúan las investigaciones.
El imputado deberá cumplir la medida de coerción en un centro de corrección de la región Este, mientras las autoridades continúan recopilando pruebas y declaraciones relacionadas con el caso.
La tragedia ha provocado escenas de dolor entre allegados y líderes religiosos, quienes acudieron a la vivienda de los familiares para expresar solidaridad y acompañamiento en medio del duelo.
En tanto, residentes de la comunidad han insistido en la importancia de promover el diálogo y soluciones pacíficas ante los conflictos familiares, mientras esperan el avance del proceso judicial que busca esclarecer completamente las circunstancias del hecho.
