Queilan García y Tony Mosquea denunciaron ante los medios una agresión sufrida hace tres meses por el hijo de 12 años de la pareja, en el colegio Pelegrin Adolfo Gómez, en Nagua.
Según lo relatado por la pareja, su hijo fue abordado por otros dos menores, y mientras uno lo sujetaba, el otro le cortó un t3sticul0 y le causó heridas al otro, por lo que se le hizo una reconstrucción del órgano reproductor que quedó lesionado.
La familia se ha hecho cargo de las cuatro operaciones que ha requerido el menor y no ha recibido apoyo de nadie, todo en contrario, ni siquiera la denuncia se la quisieron recibir en la Fiscalía de Nagua, porque el padre del niño agresor, Carlos Miguel Rodríguez, ha movido influencias, según ellos.
Rodríguez es técnico en el Distrito Educativo de Nagua y tiene un programa en los medios de comunicación.
El padre del otro niño, el que agarró a la víctima para que le hicieran el daño, lo llevó a la clínica cuando la víctima estaba convalesciente, presuntamente para que su hijo viera el daño que había causado.
El colegio también se ha lavado las manos ante la situación, no habría suspendido ni expulsado a los agresores, mientras dice que la víctima no asiste a clases porque está indispuesto, o sea, que las condiciones están dadas para que él regrese.
Queilan y Tony piden la intervención de las autoridades para que el caso se investigue y se haga justicia.
El hijo de ambos ha resultado afectado física y emocionalmente a raíz de este acto de tortura y barbarie realizado en el ámbito educativo.
